¿Has terminado Derecho o estás a punto de hacerlo y te preguntas cómo ser abogado o procurador en España? Entonces hay algo que debes tener claro desde el principio: el Grado en Derecho es solo el primer paso. Para ejercer profesionalmente necesitas completar una formación habilitante, superar una prueba oficial y colegiarte.
La buena noticia es que el camino está bien definido. La clave está en elegir una formación que no solo te prepare para aprobar, sino también para afrontar el día a día real de los tribunales, los clientes y los procedimientos jurídicos. En este artículo te explicamos, de forma clara y directa, qué necesitas para convertirte en abogado o procurador.
Cómo ser abogado o procurador en España
Para saber cómo ser abogado o procurador, hay que entender primero que ambas profesiones forman parte esencial del sistema judicial, pero no cumplen exactamente la misma función.
El abogado asesora, defiende y representa jurídicamente los intereses de una persona, empresa o institución. Puede intervenir en juicios, redactar escritos, negociar acuerdos y diseñar estrategias legales.
El procurador, por su parte, representa técnicamente a las partes ante los tribunales. Se encarga de la comunicación con los órganos judiciales, la presentación de escritos, el seguimiento de notificaciones y la correcta tramitación procesal.
Ambas figuras son complementarias. Y, desde la evolución normativa reciente, el acceso a estas profesiones se ha integrado en una formación común: el máster habilitante de acceso a la abogacía y la procura.
Requisitos para ser abogado o procurador
El itinerario habitual consta de varios pasos. No basta con tener vocación jurídica o dominar las leyes. También necesitas cumplir ciertos requisitos académicos y profesionales.
- Estudiar el Grado en Derecho
El primer requisito es contar con el título universitario oficial de Grado en Derecho. Esta etapa te proporciona la base jurídica: derecho civil, penal, administrativo, laboral, mercantil, constitucional y procesal, entre otras áreas.
Sin esta titulación previa, no puedes acceder al máster habilitante.
- Cursar un máster habilitante
Después del Grado en Derecho, el siguiente paso es estudiar un máster oficial de acceso a la abogacía y la procura. Esta formación tiene un enfoque práctico y profesionalizante.
Aquí no se trata solo de memorizar leyes. El objetivo es aprender a aplicar el Derecho en situaciones reales: preparar demandas, resolver casos, intervenir en procedimientos, actuar con ética profesional y comprender el funcionamiento de los juzgados.
Además, el máster incluye prácticas externas, una parte fundamental para acercarte al ejercicio profesional.
- Superar la prueba de acceso
Una vez terminado el máster, deberás superar la prueba oficial de evaluación de aptitud profesional. Esta prueba acredita que tienes la formación suficiente para ejercer.
Es un paso decisivo, porque conecta la formación universitaria con la habilitación profesional. Por eso conviene llegar bien preparado, con una visión práctica del Derecho y una buena metodología de estudio.
- Colegiarte
El último paso es incorporarte al colegio profesional correspondiente. Si quieres ejercer como abogado, deberás colegiarte en un Colegio de la Abogacía. Si quieres ejercer como procurador, tendrás que hacerlo en el colegio de procuradores que corresponda.
La colegiación te permite actuar profesionalmente y cumplir con las obligaciones deontológicas de la profesión.
Qué se estudia en el máster habilitante
El máster habilitante es el puente entre la universidad y el ejercicio profesional. Por eso sus contenidos están orientados a la práctica.
Entre las materias habituales se encuentran:
Deontología y ética profesional
Aprenderás las normas que regulan la conducta del abogado y del procurador. La confidencialidad, la independencia, la responsabilidad profesional y la relación con el cliente son aspectos clave.
Práctica procesal
Es una de las áreas más importantes. Verás cómo funcionan los procedimientos judiciales, cómo se presentan escritos, cómo se preparan vistas y cómo se actúa ante los tribunales.
Asesoramiento jurídico
El Derecho no siempre termina en juicio. Muchas veces el trabajo consiste en prevenir conflictos, negociar, redactar contratos o acompañar a empresas y particulares en decisiones importantes.
Prácticas externas
Las prácticas te permiten conocer la profesión desde dentro. Despachos, instituciones, asesorías jurídicas o entidades colaboradoras pueden convertirse en tu primer contacto real con el mundo laboral jurídico.
Por qué elegir bien el máster importa tanto
Si estás investigando cómo ser abogado o procurador, probablemente ya sabes que el máster no es un simple trámite. Es una etapa estratégica.
Elegir bien puede marcar la diferencia entre estudiar para aprobar y formarte para ejercer con seguridad. Un buen máster debe combinar teoría actualizada, casos prácticos, profesorado con experiencia profesional, orientación al examen y conexión con la realidad del sector jurídico.
En este punto, el Máster Oficial Habilitante de Acceso a la Abogacía y Procura de UEMC Business School puede ser una buena opción para quienes buscan una formación oficial, enfocada en el ejercicio profesional y adaptada a las exigencias actuales del acceso a ambas profesiones.
No se trata solo de conseguir un título. Se trata de prepararte para tomar decisiones jurídicas, comunicarte con clientes, actuar ante tribunales y construir una carrera sólida.
Salidas profesionales tras el máster
Una vez superado el proceso, podrás orientar tu carrera hacia diferentes caminos. Puedes trabajar en un despacho, crear tu propio proyecto profesional, incorporarte al departamento legal de una empresa, especializarte en litigación, asesoría jurídica, compliance, derecho laboral, derecho penal, derecho civil o derecho mercantil.
También puedes optar por el ejercicio de la procura, una profesión esencial para la agilidad procesal y la representación técnica ante los tribunales.
Entonces, ¿cómo ser abogado o procurador?
El camino es claro: estudia Derecho, cursa un máster habilitante, supera la prueba oficial y colégiate. Pero la verdadera diferencia está en cómo recorres ese camino.
Si quieres dedicarte al mundo jurídico, este es el momento de pensar en tu futuro con estrategia. Elegir una formación adecuada, practicar con casos reales y prepararte bien para la prueba de acceso puede acercarte mucho más a tu objetivo.
Porque ser abogado o procurador no empieza el día que te colegias. Empieza cuando decides formarte con seriedad para defender, representar y acompañar jurídicamente a quienes lo necesitan.







